Retales de la antigua URSS. Día 5: Descubriendo Kiev (parte I)



DÍA 5 (05-09-12) KIEV (Parte I)

                Nuestras compañeras de compartimento decidieron desayunar a eso de las 8 de la mañana, y no solo eso, sino que pensaron que hablar en voz alta mientras nosotros dormíamos era una gran idea. Así que decidieron que nos fuéramos despertando poco a poco. Estábamos llegando a Kiev, la capital de Ucrania y se notaba en la baja velocidad que llevaba el tren. Tardó bastante en cruzar las afueras de la ciudad hasta llegar a la estación. Nada más salir del tren decidimos aprovechar que era temprano y que ya estábamos en la estación para comprar los billetes de tren Lviv-Rzeszow, que se supone se llenaban pronto. No sé si por la hora o porque Odessa fue un caos, en Kiev las colas no eran tan largas y por suerte encontramos una cajera que hablaba en inglés y muy amablemente nos dijo dónde se compraban los billetes internacionales. Fue cuando menos curioso llegar a la caja internacional y que no tuvieran ni pajolera de inglés. Gracias a papel y boli además de una pequeña guía de conversación en ruso, pudimos escribir lo que buscábamos. La mujer lo entendió y nos mostró en pantalla lo que le aparecía, solamente un tren que te dejaba a las 3 de la mañana en la ciudad polaca. Intentamos buscar otras combinaciones pero finalmente desistimos, el tren que habíamos visto desde España o no existía más o estaba lleno, pero nunca apareció en la pantalla. Decidimos que una vez en Lviv ya resolveríamos la manera de cruzar la frontera y llegar a Rzeszow, pero para eso quedaba aún unos días así que nos enfundamos las mochilas y pusimos rumbo al albergue.
Estación de tren Kiev
   
 
                Antes de continuar con el diario en sí voy a aprovechar para explicar los billetes de tren ucranianos porque creo que puede resultar de ayuda a la gente que vaya para allá y no tenga ni idea de ruso o ucraniano. En la imagen podéis ver esta explicación sobre nuestro billete de Kiev a Lviv el 7 de Septiembre a las 18:20, vagón 1C, asiento 54.


 

               
El metro está cerca de la estación, al salir a unos 50m a la izquierda, pillamos los billetes para este transporte público y resultaron ser unos “tokens” o especie de moneda pequeña a 0,20€ cada una. Para entrar debías echarlo en una ranura y se abría la mandíbula asesina, que como alguien haya intentado colarse lo más probable es que terminara partido en dos. El metro estaba atestado de gente, mediante una escalera mecánica kilométrica conseguimos llegar al andén. Fue llegar el tren y comenzó el asedio, la muerte y el dolor, la marabunta de gente que esperaba entrar dejó salir, pero en cuanto vio oportunidad se aceleraron sus corazones y como si de las rebajas se tratara ocuparon con fuerza y empujones un lugar en el ansiado tren. Resultado, sardinillas con mochila en una cámara de gas. Tuvimos que hacer un transbordo y la otra línea iba un poco más aliviada de gente, pasamos de sardinas en lata a mejillones en lata. 

Bajando al inframundo

                Bajamos en la parada Kontrakoba Ploscha, nuestro albergue se encontraba a unos 5 minutos de la parada: Dream House Hostel and Bar. Como el check in no podía hacerse hasta las 14h, las dream girls (recepcionistas y trabajadoras del hostel) nos dejaron guardar los mochilones en la sala del equipaje y salir a visitar la ciudad.  Resalto lo de dream girls porque es así como se llaman, hay carteles por todo el albergue y la verdad que guapas eran un rato. Aún no habíamos desayunado, fue salir del albergue y parar en el primer café que vimos, era algo pijele, pero había buen ambiente joven y los bollos tenían una pinta exquisita.

Kontrakoba PLoscha

Desayunando

                Ya con el buche lleno decidimos ir pateando hasta la plaza europa, donde deberíamos localizar el hotel Dnipro, lugar de encuentro al día siguiente para la visita a Chernobil. Vimos que podíamos llegar andando en unos 15min. De allí nos adentramos ya en la ciudad hasta la plaza central de Kiev: Maydan Nezalezhnosti. Por el camino fuimos preguntando en varios bancos intentando cambiar nuestros moldovan lei, pero no tuvimos suerte. En la plaza fuimos asediados por hombres y mujeres disfrazados de diferentes personajes, hicimos un par de fotos y nos metimos al subsuelo en búsqueda de más casas de cambio. La suerte hizo su aparición y conseguimos que nos cambiaran el dinero, eso sí, con una comisión infladísima, pero al menos no nos los llevaríamos casa. Mientras estábamos realizando el cambio apareció una TV local que estaba entrevistando a la gente, así que saldríamos en las pantallas ucranianas casi de fijo. Subimos de nuevo a la superficie y decidimos seguir un recorrido marcado por la lonely.

De camino al hotel Dnipro

Maydan Nezalezhnosti

Maydan Nezalezhnosti

                Paseamos por la estrambótica casa de las quimeras, casas de art noveau y tras una buena pateada por un barrio de  parné y embajadas, llegamos hasta el parlamento. Fotito de rigor y de allí pasamos al parque Misky Sad, desde donde había buenas vistas de la ciudad. Descubrimos un par de estatuas soviéticas y retornamos dirección hostel pero siguiendo de ruta turística. En el parque está el estadio del Dinamo de Kiev, el cual se puede ver algo entre tanta maleza y tanto árbol. Para continuar teníamos que cruzar un puente peatonal repleto de candados y lazos, que además no daba sensación de mucha seguridad, eso sí, las vistas desde el mismo eran geniales. Nada más cruzarlo me topé con unas palomas que tenían las plumas y la cola de una manera muy extraña, fui a hacer una foto y rápidamente apereció su dueña a pedirme dinero, resultaron ser palomas amaestradas que veríamos con frecuencia por la ciudad. La joven muchacha intentó ponérmelas encima para hacerme una foto, pero yo no estaba interesado, simplemente creía haber encontrado una foto graciosa, no unas palomas amaestradas. Le enseñé como borraba la foto y continuamos nuestro camino.

Casas art noveau

Casa de las quimeras

Parlamento

Estatua en el parque Misky Sad

Vistas desde el parque

Estadio del Dinamo de Kiev

Vistas desde el puente

El puente
 
 Lo primero que nos encontramos fue la escultura de una graciosa rana, que por supuesto tuvimos que fotografiar. Seguimos nuestra pateada hasta el monumento de la amistad entre Rusia y Ucrania, un gigantesco arco de metal por encima de una estatua también de proporciones exageradas. En la misma zona se encuentra un anfiteatro y un mirador, desde el mirador se anunciaba la tirolina más larga de europa, de 500-600m, salía desde allí y cruzando el río te dejaba en la otra orilla. Vimos a un par de personas lanzarse y la verdad que tiene que ser toda una experiencia.  La primera impresión de la ciudad no podía haber sido mejor, bonitos edificios, grandes parques y un ambiente de gran ciudad.

La rana

Monumento amistad Ucrania-Rusia

Detalle del monumento

La estatua por detrás

Vistas desde el mirador


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