Desembarcando a por galettes: Finiquitando el desembarco


DÍA 8: RENNES-CHARTRES-BEAUVAIS-MADRID



Nos levantamos temprano todos, a ambos “grupos” nos espera un día largo. Pepe, Patas y Chino tienen que conducir hasta Hendaya para devolver el coche a tiempo y allí o pillar un tren a Burgos o hacer noche. Soto y yo a conducir hasta Beauvais, que no es poca paliza también.
Así que tras desayunar, despedirnos y agradecer a Manu y Lara la estancia nos montamos en los coche y carretera y manta. No tardamos mucho en encontrar la salida adecuada y pronto encontramos la autopista hacia Le Mans y posteriormente Chartres, el día estaba de lo más desapacible lloviendo a cántaros y con bastante viento, hubo momentos bastante complicados en la carretera pero la tormenta pasó y salió el Sol. La autopista era de 3 carriles y el hachazo que nos dieron en el peaje también fue grande, pararíamos en Chartres a ver la ciudad un poco y descansar del viaje.
Aparcamos en la estación de trenes y rápidamente fuimos en busca de algún baño porque había que mear, luego llegamos hasta la plaza de la Catedral y entramos a verla. De las Catedrales que he visto, la de Chartres ha sido sin duda una de las que más me ha impresionado, sobre todo por dentro…Nos tiramos bastante tiempo merodeando en su interior y leyendo un poco de su historia en los paneles informativos.
 
Una vez fuera nos asombramos con su pórtico (no sé si este u oeste) y decidimos ir a dar un garbeo. La verdad que no vimos mucho, se veía como un pueblo tranquilo (el casco antiguo) agradable para pasear, nada del otro mundo pero bonito. Cansados ya de andar y como el tiempo apremiaba decidimos volver al coche para ya ir del tirón hasta Beauvais.






Del viaje lo peor fue el cruzar las afueras de París, tan solo nos confundimos por entrar a un pueblo ya que la carretera estaba en obras, pero gracias a un gabacho que nos indicó la dirección (hacia versalles, a saber cómo se pronuncia eso en francés) cogimos la carretera buena. Luego fue un estrés, porque en vez de ser  una circunvalación o anillo (como la M50 en Madrid), la carretera de repente ibas a 130 como ibas a 50 porque estabas cruzando algún pueblo, miles de semáforos, incorporaciones por la derecha, por la izquierda…tardamos la vida pero al final conseguimos encontrar la carretera hacia Beauvais (dirección Amiens), ya menos estresado decidí ir por la carretera en vez de autopista para no ser acuchillado.
Llegamos a Beauvais y damos un rule a ver si encontramos algún sitio para aparcar o algo por el centro, pero imposible, total que decidimos tirar para el aeropuerto y comer allí de bocata de embutido que llevábamos…Anda que no dimos vueltas por el pueblo y ni un mísero cartelito del aeropuerto, al final decidí seguir una carretera por intuición y parar en una gasolinera a llenar el depósito y descansar. Allí nos indicaron que íbamos en la dirección correcta. Aprovechamos para comer nuestro bocata y a seguir nuestro rumbo, la carretera seguía y seguía y ningún cartel a la vista, nos paramos a peguntar pero no nos hicieron mucho caso hasta que un hombre nos indicó que en la rotonda de más adelante…dimos una vuelta completa para cerciorarnos y por fin encontramos el camino y vimos un cartel…¡dichoso aeropuerto!  Devolvimos el coche y esperamos para facturar, pasamos el control y en el embarque fue inevitable pensar en el desastre de Barajas…
Aterrizamos en Madrid, nuestras maletas salieron intactas y a la salida una grata sorpresa, dea había venido a buscarme, besos abrazos, me despido de Soto en el metro y ya bien entrada la noche cojo la cama con más ganas que nunca.



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